Las parejas en crisis prefieren a terapeutas matrimoniales antes que a abogados
En una etapa en la que los divorcios y las separaciones temporales están a la orden del día, la consejera matrimonial, Mar Arnáez (ver fotografía), trata de mediar entre las parejas que, entre sus posibles soluciones a sus problemas de pareja, vislumbran una separación definitiva. Un oficio, para muchos desconocido, que empieza a emerger en la sociedad española como pócima para el mal de amores.
-¿Cómo definiría su profesión?
-Los problemas los diagnostica el psicólogo, y, a partir de este diagnóstico, lo que hago es enseñarles a abordar sus problemas.
-¿Es una solución emergente para los problemas de pareja o aún es el último recurso?
-La mayoría prefiere acudir antes a un psicólogo que a un abogado. De hecho, la gente está cada vez más concienciada de que hay que llegar a la mediación, al diálogo y llegar a acuerdos.
-¿A qué perfil responden las parejas que vienen a su consulta?
-La mayoría que viene a mi consulta son jóvenes, de entre 28 y 30 años, estatus medio y de profesiones liberales con un reparto de roles.
-¿Funciona la terapia en la mayoría de los casos?
-Hay muchos factores. Sobre todo de la implicación. Siempre se aprende algo y, algunos, salen reforzados.
-¿Por qué tipo de problemas acude la gente?
-Por problemas como la falta de tiempo, la falta acuerdo, la ideología, los resentimientos, las relaciones sexuales… de lo que se trata, al final, es de que vean lo positivo.
-¿Acuden a su consulta como último recurso? ¿Hay escepticismo?
-La mayoría de las personas tratan de resolver los problemas ellos solos. En general, son receptivos y quieren probar si con la ayuda de un tercero es posible acabar con su conflicto.
-Con la llegada del verano el número de divorcios aumenta, ¿nota eso en la afluencia de pacientes?
-Lo que ocurre es que antes de las vacaciones la gente tiene la expectativa falsa de que van a mejorar, pero es precisamente en verano cuando esas diferencias se hacen más patentes.
Vía | NorteCastilla.es















Hola primeramente me dirijo a ustedes con un cordial saludo.Mi problema es que mi marido me ha montado una guerra sicologica muy marcada lo mas reciente fue que me ha dicho que soy una fracasada y yo no lo concidero asi solo porque el trabajo no resulto porque concidere que era poco el sueldo y ya me cayo encima que eso es otro de mis tantos trabajos inutiles pero por mi inectitud como el dice el ha logrado triumfar